OPS aprueba aplicación de tercera dosis de vacuna anti COVID-19 para personas inmunocomprometidas, y adultos mayores

La Organización Panamericana de la Salud respaldó esta tarde la aplicación de una tercera dosis de la vacuna contra COVID-19 a pacientes inmunocomprometidos y adultos mayores, así como para las personas que se hagan aplicado las vacunas Sinovac y Sinopharm.

En conferencia de prensa, el subdirector de la OPS, Jarbas Barbosa, explicó que de acuerdo con las recomendaciones del Grupo de Expertos de Asesoramiento Estratégico sobre inmunización de la OMS (SAGE, por sus siglas en inglés). OPS aumenta la adquisición de vacunas COVID-19 para Latinoamérica

«Hay una recomendación para que todas las vacunas que tienen la autorización de uso de emergencia de la OMS, se debe tomar una tercera dosis las personas que tienen una inmunosupresión moderada o grave, por ejemplo que tienen con cáncer activo, quienes recibieron un trasplante de órganos, con alguna inmunodeficiencia, personas con VIH-Sida, personas que están tomando medicamentos que pueden disminuir la capacidad del sistema inmunológico como los corticoides. Sólo para estas personas se está recomendando una tercera dosis de cualquier vacuna que esté aprobada por la OMS», dijo.

Esta tercera dosis se debe aplicar, preferencialmente, con la misma vacuna que se aplicaron las primeras dos dosis pero si no hay acceso a ella, se podría utilizar alguna otra de las vacunas con autorización para uso de emergencia por la OMS.

De manera específica para las vacunas Sinovac y Sinopharm, se encontró que la protección que ofrecen para los adultos mayores es menor que para los adultos jóvenes.

«Hay una recomendación específica para esas dos vacunas que además de utilizar para las personas con inmunodepresión, que también se empiece a vacunar a los adultos mayores con esta vacuna una tercera dosis. Se debe empezar por el grupo de adultos con más de 80 años, y los mayores de 60 años que tienen alguna comorbilidad pero la prioridad debe ser alcanzar la protección completa con dos dosis para todos los grupos prioritarios, esa debe ser la prioridad».

OPS vislumbra tres escenarios en la pandemia de COVID-19 para los próximos 9 meses
En los próximos 9 meses, la región de América Latina sólo logrará controlar la epidemia por COVID-19 si se garantiza el acceso equitativo a las vacunas y se mantienen las medidas de distanciamiento social en los países, dijo la Directora General de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa F. Etienne.

Señaló que el curso de la pandemia de COVID-19 en las Américas sigue siendo altamente incierto. La OPS ha establecido tres situaciones hipotéticas posibles para el corto plazo, específicamente para los próximos 9 meses.

«Las situaciones dependen en gran medida de dos factores: la implantación de medidas sociales y de protección y la dinámica de la cobertura vacunal», explicó.

El primer escenario contempla una baja cobertura de vacunación, con una aplicación limitada de las medidas sociales, el nivel de contagio comunitario será alto, se prolongará y lleve a altas tasas de hospitalización y muertes.

En una situación en la cual los países mantienen una implementación adecuada de las medidas sociales y de salud pública, pero con una baja proporción de su población vacunada, la pandemia podría ocasionar aumentos periódicos de casos, hospitalizaciones y muertes, o que los países cuenten con cobertura vacunal alta pero baja tasa de implantación de las medidas de salud pública y sociales, con lo cual los países tendrían alzas periódicas en el número de casos.

«La mejor solución sería la situación hipotética C donde tenemos medidas de salud públicas y sociales adecuadas, mantenidas por el paso del tiempo y acompañadas por una alta tasa de vacunación, lo cual genera una situación en que las hospitalizaciones y las muertes se reducen con el tiempo», dijo.

Para llegar a este resultado necesitamos acceso equitativo, oportuno y asequible a vacunas contra la COVID-19 e insumos relacionados, como jeringas y cadena de frío; implantación efectiva de programas de vacunación nacional lo que exige financiamiento a todos los niveles de operación.

«Los factores socioeconómicos y políticos también desempeñan una función en estas situaciones hipotéticas. Los países con alta pobreza y exclusión social tal vez no puedan implantar medidas de distanciamiento social o prácticas de lavado de manos, como los países de altos recursos. La aceptación de las vacunas o la reticencia; la desinformación sobre las vacunas, el conflicto social e incluso las catástrofes naturales también desempeñarán una función para determinar el curso de la pandemia».