Sin Censura / Reconstrucción 

Una reconstrucción en la relación entre los empresarios de la construcción y el gobierno del estado es la que se edifica ya como una de las principales estrategias que lanzará el mandatario Marco Mena para reactivar el sector económico de Tlaxcala ante la pandemia.

Ellos serán pieza angular y fundamental para reactivar la economía estatal a través del Programa Emergente de Infraestructura, el cual será anunciado en los próximos días.

Este esquema del rubro de la construcción forma parte de las 13 acciones previstas por el mandatario estatal en lo que ha denominado  el Plan de Protección al Empleo y al Ingreso de Tlaxcala que dará a conocer en breve.

Los hombres de negocios del ladrillo y la mezcla, dicen, tuvieron que esperar a esta contingencia para que fueran llamados para atendidos y aceptados como proveedores para ejecutar la obra pública estatal, esa que acusan, había sido para capitales golondrinos.

Sin embargo, ahora, los constructores locales deberán mostrar de qué están hechos; tendrán que mostrar capacidad financiera, de conocimiento y maquinaria para hacer frente a los retos que se les vienen.

El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Tlaxcala, Hugo Cano Martínez se congratuló con la presentación de ese proyecto de parte del mandatario Marco Mena.

Y aunque no sabe el monto ni las obras que se anunciarán como parte de las estrategias gubernamentales para apoyar la reactivación de la economía como parte de las estrategias para hacer frente a la pandemia por el Covid-19, los empresarios de la construcción están como niños en la víspera de la llegada de los Reyes Magos.

Ellos, desde hace tres años, tiene listas sus cartas de peticiones y aspiraciones, con el anhelo de que ahora se les haga realidad.

A decir de Hugo Cano se tratará de obras públicas prioritarias que modernizarán los servicios de infraestructura pública en Tlaxcala, que servirán para mantener las fuentes laborales, crear otras y mejorar los ingresos de las familias del estado, así como reactivar diversos sectores que engloban a esta industria.

Sin duda, las medidas que se habrán de poner en marcha deberán incidir en mejores condiciones para la reactivación de la economía estatal, esa que en los últimos años ha gozado de salud y crecimiento.

Ejemplo de ello son los datos dados a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que con base en cifras del Indicador Mensual de la Actividad Industrial por Entidad Federativa, posicionó a Tlaxcala como el segundo estado con mayor crecimiento en la actividad industrial durante el año pasado.

Tlaxcala logó un crecimiento de 15.7 por ciento, con ello se ubicó en la segunda posición del país con mayor aumento en esta actividad, solo por debajo de Colima y muy por arriba de la media nacional situada en -1,8 por ciento.

Las 13 acciones del Plan de Protección al Empleo y al Ingreso de Tlaxcala ya se afina; ojalá todos los sectores sean incluidos y éstos tengan la capacidad de participar con calidad y responsabilidad.

Mientras eso llega, al resto de los ciudadanos, nos tenemos que quedar en casa; hagámoslo por nosotros y por nuestras familias, vecinos y amigos.

Al margen

Un terrible crecimiento exponencial ha tenido en Tlaxcala los casos de positivos por Covid-19. Ayer se sumaron otros 10 pacientes con este virus y los números podrán incrementarse de manera desmedida y exponencial en los próximos días.

Ello podría ocurrir si prevalece esta conducta  desfachatada, cargada de estupidez humana, porque a sabiendas que la única forma de combatir esta pandemia es la sana distancia y el aislamiento social, hacemos todo lo contrario.

Mercados, centros comerciales y algunas calles, ayer fueron atiborrados por personas que querían comer pescado o maricos. Esos negocios eran unas verdaderas romerías. Nadie los controló y mucho menos, hubo un auto control.

Ya lo refería el filósofo francés François-Marie Arouet, mejor conocido como Voltaire: La idiotez es una enfermedad extraordinaria; no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás.

Los que andan en la calle sin necesidad, por gusto y sin protección, no solo se ponen en riesgo ellos, sino ponen en peligro a la población.