Sin Censura / Ni aislado ni atípico

Ni aislado ni atípico es el robo al tren en Tlaxcala, porque quienes los perpetran son grupos organizados muy bien instruidos y coordinados para saquear los vagones que todos los días corren por las decenas de kilómetros de las vías ferras que atraviesan la entidad.

Ni aislado ni atípico puede ser un hecho en el que varias familias, desde niños y hasta adultos mayores, participan en el robo de las mercancías que son trasladadas por algunos municipios de la entidad.

De acuerdo con estimaciones, de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF), de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), cada tren de carga que pasa por la entidad lleva en su interior mercancías valuadas entre 5 y 12 millones de pesos.

El botín es jugoso, lucrativo y muy demandado; por eso las bandas delincuenciales han hecho de este flagelo un jugoso negocio, que buscan “cuidar” y que nadie ni nada los detenga.

Tan es así que hasta la misma Guardia Nacional ya fue rebasada, pese a su reciente incursión en Tlaxcala.

La víspera, elementos de la Guardia Nacional no solo fallaron en su intento de frustrar un atraco al tren en el municipio de Ixtenco, sino que fueron desarmados por la horda que ha hecho de esta actividad ilegal su modo de operar y de hacerse de recursos.

Es más, información oficial confirma que tres elementos castrenses resultaron con algunas lesiones propinadas por los maleantes, mientras que éstos huyeron del lugar de los hechos con parte de lo hurtado y sin ninguna baja o detención de los suyos.

Hace un mes, las cosas fueron distintas, cuando personal de la Guardia Nacional en apoyo a policías municipales y elementos de seguridad privada impidieron el robo de dos trenes durante su paso por diferentes municipios del estado de Tlaxcala.

Pese a ello, los esquemas de inteligencia no han permitido o no han querido dar con los responsables y el líder o cabecillas de este grupo delictivo, asentado en la comunidad de Lázaro Cárdenas en Huamantla, hacen y deshacen sin que exista autoridad que los detenga.

Así las cosas, Tlaxcala ocupó el cuarto lugar a nivel nacional por el número de incidentes de este tipo en el primer trimestre de este 2019, pues la estatal registró 119 acciones de este tipo, solo por debajo de estados como Sonora, Tamaulipas y Querétaro.

El problema es grave y delicado, dejarlo crecer con la visión de la atipicidad y el aislamiento no creo que sean el mejor esquema para erradicar ese flagelo.

Es momento de que la Federación, el gobierno del estado, los municipios y la propia empresa que explota el tren coordinen sus acciones para evitar que este delito se siga cometiendo y su incidencia vaya a la alza.

Al margen

Como estaba previsto, ayer el PRI vivió su proceso interno para la elección de su nuevo presidente y secretario general del Comité Ejecutivo Nacional. No hubo ninguna sorpresa; el gobernador con licencia de Campeche, Alejandro Moreno es el nuevo líder del tricolor. Esa era una bola cantada.

Pero dos cosas se pueden destacar de las elecciones en Tlaxcala es que, la primera, el gobernador Marco Mena tiene el control del partido en la entidad. Vimos operar a los suyos.

Y la segunda, pese a lo que se diga, el PRI no está muerto. Ayer hubo mucha afluencia de militantes. La afluencia y participación fue notoria; hay que esperar las cifras finales para conocer cuántos de los más de 42 mil afiliados que tiene el tricolor en Tlaxcala acudieron a las urnas.

Además, coincido con el mandatario Marco Mena quien tras emitir su voto en esta contienda priista, destacó la necesidad de fortalecer el sistema de partidos políticos en México, porque éstos “son esenciales para poder organizar sociedades democráticas, para poder dar opciones a la ciudadanía de acceso al poder. Sin partidos políticos no es posible tener sociedades organizadas en forma democrática”.