Sin Censura / Mal inicio, peor final

Lo que mal inicia, mal acaba, aunque a veces, termina peor, y eso fue lo que ocurrió con el mandato de Víctor Manuel Cid del Prado Pineda al frente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) en donde hubo de todo, menos velar por las garantías individuales de los tlaxcaltecas.
La puntilla final se dio ayer.
Aunque en cerrada votación, decidida por el voto de calidad de la presidenta de la mesa directiva, Luz Vera Díaz, la mayoría de los diputados decidieron reprobar la cuenta pública del año 2020 de la CEDH al considerar que del Prado Pineda incumplió con la correcta aplicación de recursos por un monto de 1 millón 121 mil 296.28 pesos.
Eso fue solo una raya más al tigre, pues en solo tres años, el ex ombudsperson acumuló pendientes y desvió de recursos por más de 5 millones de pesos.
Esa cantidad es más lo que se acumule; cada día salen nuevas cuentas de las triquiñuelas que cometió a su paso del organismo.
Mal inició y así se fue el señor, que vio a la CEDH como parte de su emporio; se condujo como rey y así quiso terminar quien también se asumió como el Adonis del organismo.
En 2018, la Comisión Estatal de Derechos Humanos registró una afectación a la hacienda por tres millones 110 mil pesos, equivalentes al 12.8 por ciento de los recursos públicos y por el concepto de pagos improcedentes, entre ellos, viajes al extranjero, alimentación y pagos de diversas viandas a uso y disfrute del Mauricio Garcés de Tlapancalco.
En 2019, si bien los diputados decidieron aprobarle la cuenta, el organismo autónomo cerró con un probable daño patrimonial por un millón 102 mil 994.04 pesos. Renta de autos, compra de viandas, fiestas y demás, fue el distintivo.
En 2020, los abusos comprobados y cometidos por el ex presidente de la CEDH ascienden a 1 millón 121 mil 296.28 pesos por diversos pagos improcedentes; ahí están las erogaciones por 782 mil 439.60 pesos “arrendamiento de equipo de transporte”.
De esas imputaciones, el informe individual emitido por el Órgano de Fiscalización Superior dio cuenta del pago de renta de ocho vehículos y una camioneta; sin embargo, “no se cuenta con la justificación para contratar este servicio, ya que la comisión cuenta con unidades vehiculares para realizar sus actividades y de acuerdo con el costo que implica el arrendamiento, pudieron haberse adquirido unidades que pasaran a ser propiedad de la misma, sin que tuvieran que devolverse a la empresa prestadora del servicio al vencimiento del contrato, como sucederá en este caso”.
Además, la CEDH pagó 57 mil 434.81 pesos por concepto de consumo de alimentos del entonces presidente de la comisión y de servidores públicos adscritos a la misma por reuniones de trabajo de carácter institucional, las cuales se llevaron a cabo fuera de las instalaciones de la comisión; sin embargo, a decir del OFS, “las erogaciones realizadas son improcedentes, ya que la comisión cuenta con la infraestructura para realizar las reuniones de carácter institucional, asimismo no presenta evidencia documental que acrediten las erogaciones realizadas”.
Aunado a lo anterior, el ex presidente de la CEDH autorizó el pago de un millón 355 mil 128.03 pesos para personal adscrito a los integrantes del Consejo Consultivo de la comisión, lo cual es irregular.
Son más de 5 millones de recursos a los que asciende el daño patrimonial cometido por del Prado Pineda a la hacienda estatal.
La impunidad ya no debe tolerarse; es momento de que las autoridades cumplan la ley y sancionen todas las omisiones cometidas por el ex presidente, quien pasará a la historia como el peor que ha tenido el organismo.