Sin Censura / Luz en el túnel

Una luz en el túnel, un rayo de esperanza, surcó ayer en el sombrío horizonte de Tlaxcala, cuando llegaron a este territorio la primera dotación de vacunas contra el SARS-CoV-2.
Como estaba previsto, ayer arribaron a la entidad las primeras 4 mil 875 dosis de la vacuna, las cuales se destinará a la inoculación del personal que atiende de manera directa a los pacientes con Covid-19.
No exagero cuando afirmo que suman al menos una centena de médicos, enfermeras y trabajadores del sector salud que, por estar en primera línea de atención a los enfermos por esta pandemia, han resultado contagiados por el coronavirus.
De acuerdo con cifras oficiales, suman 35 trabajadores de la salud que han perdido la vida en las garraras del maldito coronavirus.
Hasta el momento y ojalá no haya más decesos, 18 médicos del sector salud gubernamental han perdido la vida en Tlaxcala a causa de esta pandemia; también ocho enfermeras han muerto en el cumplimiento de su deber de ayudar a los enfermos por este maldito coronavirus.
Nueve trabajadores diversos, entre ellos camilleros y ayudantes del sector, también han muerto por este letal virus.
No solo son cifras ni estadísticas, son historias de vida, de hombres y mujeres que, por cumplir con su deber y su juramento profesional, han dejado en la orfandad a hijos, en el desamparo y con dolor a padres, hermanos, esposas y esposo, parejas. Son pérdidas humanas terribles.
Por ello, hacen bien las autoridades en distribuir este primer lote de vacunas entre el personal de salud que luchan por salvar vidas. A ellos, a los que laboran en los ocho hospitales del estado que conforman la Red de Infecciones Respiratorias Agudas Graves (IRAG) serán destinadas las vacunas de este primer lote.
La idea de las autoridades del sector es que, a partir de este miércoles, a primera hora, se empiece con la aplicación de la primera dosis a los galenos y trabajadores de la salud de la entidad.
Las 4 mil 875 dosis se distribuyeron ya en los diversos nosocomios. En el Hospital Regional “Emilio Sánchez Piedras” fueron destinadas 910 vacunas; en el Hospital General de San Pablo del Monte recibió 945; al Hospital General de Nativitas le dotaron de 400 y al Hospital General de Huamantla otras 510.
Nos solo los médicos y personas de los nosocomios de la Secretaria de Salud recibirán esta vacuna, pues también lo recibirán trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que le dotaron de 460 vacunas para el Hospital de Apizaco, 490 para la Clínica 8 de Tlaxcala y 865 para el Hospital General de Zona.
En el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) también le asignaron otras 745 vacunas.
El arribo de estas vacunas a Tlaxcala se da el día que México alcanzó un nuevo máximo histórico por el número de muertes generadas en la población por esta pandemia, ya que el país registró mil 314 fallecimientos por el coronavirus y 14 mil 395 nuevos casos positivos.
Con estos números, de acuerdo con cifras oficiales de la Secretaría de Salud, el país llegó 135 mil 682 muertes por Covid-19, con un millón 556 mil casos de contagios confirmados de coronavirus.
Es verdad que con estas 4 mil 875 dosis de la vacuna que llegaron a Tlaxcala no se resuelve ni se acabará con la pandemia, pero son un rayo de esperanza, una luz en el túnel, porque se empieza a dar respuesta al combate al coronavirus.
Inocular a los casi un millón 300 mil habitantes que tiene Tlaxcala será una ardua tarea, como lo es vacunar a los cerca de 130 millones de pobladores que tiene nuestro querido México.
Por tal razón, como desde un principio, solo nos queda como alternativa, si queremos seguir viviendo y que nuestros seres queridos vivan ante esta pandemia, mantener las medidas sanitarias, quedarnos en casa y no hacer estupideces por nuestra ya señalada irresponsabilidad social.