Sin Censura / ¿La peor Legislatura?

Son la peor legislatura; ya lo dicen y se asumen ellos, no nosotros. Que la LXIII Legislatura local se ha convertido ya en la peor legislatura de Tlaxcala, todavía tengo un hilo de esperanza y hasta dudo, pero en un año han hecho los méritos suficientes para ganarse ese mote.

Eso sí, es innegable que van para allá, porque los actuales inquilinos de Palacio Legislativo les ha bastado un año para mostrar el cobre y no hay visos de que las cosas pudieran cambiar.

Si ya son la peor de la historia de las legislaturas, no lo sé todavía, pero me queda claro que son ellos mismos los artífices de su decadente labor, en la que han priorizado sus ocurrencias y desde luego sus intereses personales y financieros en perjuicio de la sociedad.

Que son la peor legislatura, no lo digo yo, no lo decimos nosotros, son los propios diputados quienes empiezan a considerarse así.

Lo dicen ellos, no nosotros, reza el clásico.

Y de ese mote, la diputada María Isabel Casas Meneses ya lo asume al reconocer que esta legislatura, a poco menos de dos años de que concluya, ha decepcionado a la sociedad, al pueblo, por tantos e innumerables actos que van en contra de las promesas de campaña y por incurrir en prácticas antidemocráticas.

En la era del no robar, no mentir y no traicionar, la legisladora asume que son esas mismas condiciones las que pesan a esta legislatura y le pone nombre y apellido a los responsables de ello: Morena y sus aliados del PT y PEST.

“En Tlaxcala no existe transparencia en el quehacer legislativo, tampoco exhaustividad y mucho menos votación democrática, iniciamos un nuevo periodo legislativo y no percibimos diferencia alguna frente a  las legislaturas pasadas, hemos tenido dos presidentes al frente de la Junta de Coordinación y Concertación Política y en ambos casos la opacidad, las decisiones improvisadas y el desconocimiento, han sido la constante, más aun, la mayoría que se impone  por la fuerza de los votos en esta legislatura carece de argumentos y de fuerza de la razón”, sostuvo la congresista sin que hubiera réplica.

Para la legisladora de Movimiento Ciudadano, así como para muchos de los integrantes de la sociedad civil, no hay cuarta transformación, porque “más que eso observamos una cuarta traición al pueblo de México.

Y si no le creemos, revisemos sus hechos.

La austeridad republicana no existe en la LXIII Legislatura local, porque para este año se aumentaron el presupuesto con sumas millonarias; la reducción de su salario y prestaciones, prometidas en campaña, nunca llegó.

Existen, auspiciados por los propios diputados, imputaciones por actos de corrupción en la dictaminación de cuentas públicas y en el proceso de fiscalización.

El reparto y asignación de beneficios vía fondos de Obras y Acciones para el campo fue usado por varios de los congresistas como negocio; los señalamientos por los jugosos negocios hechos por los diputados al amparo del reparto de más de 400 millones de pesos están a la orden del día. El saltimbanqui Miguel Covarrubias es verbigracia de ello.

Pero del quehacer legislativo, de la actividad parlamentaria, mejor ni hablamos, porque no existe una agenda ni un trabajo que eclipse o al menos, minimice los excesos y pifias de los congresistas. Los pocos dictámenes para crear disposiciones de avanzada duermen el sueño de los justos.

Por ejemplo, la Ley de Austeridad está por cumplir un año de su aprobación y sobre ella prevalece el veto que hizo el Ejecutivo a la norma; no han sido ni inteligentes ni capaces para superar las “observaciones”. Y así como ésta, suman al menos otras dos normas que siguen sin aplicarse por el rechazo del Ejecutivo a las mismas.

Y de los temas que exige la sociedad, mejor ni hablamos, porque a esos ni siquiera le entran a la discusión: Ley de Movilidad, matrimonios igualitarios, alerta de género, son algunos asuntos a los cuales los que cobran como diputados les han puesto “pies en polvorosa”.

Con ello, si ésta legislatura ya es la peor de la historia, no lo sé, pero como dijera ya saben quién, hace como ganso, tiene plumas de ganso, camina como ganso, pues “me canso ganso, que es ganso”.

Si quieren ganar y lograr sin dudas ese mote, nuestros diputados van por el mejor camino y seguro, de seguir así, no habrá poder humano que les quite el distintivo de ser, la LXIII Legislatura, la peor de la historia de Tlaxcala.

Al margen:

De pesadilla, así fue este fin de semana en la tranquila y segura Tlaxcala, porque los hechos atípicos parece que se han quedado.

El viernes, pobladores de Tenancingo lincharon a un par de hermanos. Hombre y mujer fueron asesinados por pobladores de esa municipalidad tras un juicio sumario que los imputó en el presunto secuestro.

Esa misma noche, un grupo de comerciantes dedicados dirimieron sus diferencias a punta de balanzas. Esto ocurrió en la comunidad de San José Tetel, Yauhquemehcan y por esos hechos, presuntamente una persona murió y dos más resultaron heridos.

El sábado, pobladores de Calpulalpan hicieron el macabro hallazgo de un cuerpo desmembrado y en la carretera que comunica a ese municipio con Apan,  Hidalgo
Más noche, un joven fue rescatado de ser linchado por habitantes de la comunidad de El Carmen Aztama, en San Luis Teolocholco, tras ser señalado por presuntamente tratar de robar en una casa.

Este domingo, Habitantes de San Miguel Xochitecatitla, municipio de Nativitas, mantienen retenidos la mañana de este domingo 8 de septiembre a un presunto ladrón y amagan con lincharlo como escarmiento para quienes se dedican a robar en las viviendas de la zona.

Y para terminar el fin de semana, el asalto a mano armada a conocido negocio de venta de carnitas estilo Michoacán que opera en la vía corta a la altura de San Pablo Apetatitlán.
Lo contabilizado parece de pesadilla en un Tlaxcala en donde se dice que éstos y otros ilícitos de alto impacto son hechos aislados y atípicos.