Sin Censura / Justicia a la Morena

El que persevera alcanza o litiga hasta que la cuarta transformación te haga justicia. Esas son dos de las lecturas que pudiera darse en torno al jurista Fernando Bernal Salazar, quien por fin pudo encontrar una legislatura, en la que Morena, su partido, es mayoría, que lo comprendiera y valorara sus atributos profesionales, esos que le permitieran regresar a vivir seis años más como magistrado del Tribunal Superior de Justicia del estado y con una retribución mensual superior a los 100 mil pesos.

Tuvieron que pasar cinco años y tres legislaturas para que el ex candidato a diputado local plurinominal de Morena en los comicios de 2016, encontrara a las personas idóneas que le reconocieran atributos como honestidad, invulnerabilidad, excelencia, honorabilidad, profesionalismo y organización, para regresar al Poder Judicial.

Contrario a lo pensado por comisiones especiales encabezadas por ex diputados como Héctor Martínez García en la LX Legislatura, Juan Ascensión Calyecac Cortero en la LXI Legislatura y Arnulfo Arévalo Lara en la LXII Legislatura, que juzgaron reiteradamente que Bernal Salazar.

Fue necesario que pasaran 89 legisladores que consideraron en su momento que Bernal Salazar “no se ajustó a los principios de honestidad, independencia, imparcialidad, eficiencia, eficacia, alta capacidad intelectual, ética profesional, buena fama pública, diligencia, excelencia profesional y honestidad invulnerable” para que la realidad se modificara. Ahora la voluntad mayoritaria de Morena impuso otra visión, otra realidad, a favor de su ex candidato y activista.

El nuevo fallo, de 47 fojas, más que una evaluación, parece, un legajo de justificaciones y respuestas hechas a un sinfín de dictámenes que al respecto ha emitido el Congreso del estado desde el 12 de octubre de 2013, cuando el pleno de la LX Legislatura, en su ocaso, y que sirvieron de sustento para negar en reiteradas ocasiones la continuidad de Bernal Salazar como parte del pleno del TSJE.

Las imputaciones por desconocimiento de leyes, inasistencia a sesiones, votos que violaron principios fundamentales del derecho, como la destitución de los jueces y ex magistrados, Juanita Munguía Herrera y Mariano Reyes Landa, así como una denuncia por violencia familiar, fueron soslayados y hasta justificados en el nuevo resolutivo.

Ahora, los inquilinos del Palacio Legislativo no vieron esas condiciones, por el contrario, encontraron en Bernal Salazar un personaje dechado de virtudes –algunas de las cuales lo llevaron a ser su candidato a legislador.

“El hoy  quejoso no vulneró el deber constitucional de actuar con honestidad  invulnerabilidad, excelencia, honorabilidad, profesionalismo y organización, como principios  rectores dentro del Poder Judicial Estatal, lo que evidencia que cuenta con los atributos para desempeñar el cargo de Magistrado del Tribunal Superior  de Justicia del Estado, ya que de acuerdo con su investidura, denotó notaria honorabilidad y excelencia en su actuar como persona pública ante la sociedad que se constituye como receptora  de dichos actos”, refiere el fallo.

La determinación de los diputados locales, en su mayoría de Morena y aliados, ponen en advertencia sobre posible aplicación selectiva de norma, al presuntamente favorecer a su correligionario Bernal Salazar, quien, tras dejar el cargo en enero de 2014, se dedicó a trabajar y defender los intereses de ese instituto político en Tlaxcala.

Ojalá aproveche la segunda oportunidad para enmendar yerros, aunque falta ver qué dice la magistrada depuesta Leticia Ramos Cuautle, quien seguramente impugnará el fallo que ordenó dejar el cargo que venía ostentando desde enero de 2014.

Al margen

El horno no está para bollos. O al PAN de Tlaxcala parece que se le cayó la levadura. Lo anterior se advierte de la reciente visita que hizo a Tlaxcala Marko Cortés, candidato a la presidencia nacional del albiazul.

De puntitas y casi inadvertida, así fue la visita de quien aspira a dirigir a Acción Nacional, la cual no logró convencer a su más de 3 mil militantes, ya que fueron muy pocos los que llegaron al cónclave.

La ocasión sirvió más para que algunos de los siete –hasta ahora- suspirantes a la nominación azul de Tlaxcala hicieran un poco de precampaña y round de sombra, pero lo que es cierto, es que en los próximos días puede surgir una candidatura local panista que podría dejar a varios de ellos, desde ahora, en la lona y sin posibilidades de contender.