Sin Censura / Garrido, ¿candidato a gobernador?

El diputado local, José Luis Garrido Cruz podría ser candidato a gobernador en los próximos comicios electorales que se celebrarán el próximo 6 de junio.
Pero la unción lejos de ser un premio o un logro personal por su trayectoria o carisma, es una obligación casi moral que tienen con el Partido Encuentro Social Tlaxcala (PEST), el cual está, hasta ahora, impedido para aliarse con otras fuerzas políticas en los comicios del próximo año.
Sí, Garrido Cruz y compañía están impedidos jurídicamente para coaligarse en los próximos comicios, por lo que tendrán que ir pensando en sus 15 candidatos a diputados locales de mayoría relativa, sus planillas para contender por los 60 ayuntamientos y si desean también, sus abanderados en las 299 presidencias de comunidad que estarán en disputa y desde luego, de su abanderado a la titularidad del Ejecutivo local.
Garrido Cruz tendrá que rascarse con sus propias uñas, porque ni Morena ni el PT y ninguna otra fuerza política podría ayudarles, legalmente, no solo para ganar elecciones, sino para salvar su registro como partido político estatal.
Recordar que el Partido Encuentro Social –origen del instituto que encabeza el diputado local- perdió su registro como partido político nacional, al no haber alcanzado el 3 por ciento de la votación en las pasadas elecciones federales.
La regla constitucional, en el artículo 41, establece la cancelación del registro de un partido que no obtenga al menos el 3 por ciento de la votación, y en el caso del PES su mayor votación fue de 2.7 por ciento en la elección presidencial, por lo que perdió tal reconocimiento.
Sin embargo, en esos comicios, en Tlaxcala, gracias a su alianza, el PES logró una cifra superior al 3 por ciento de votación, por lo que se acogió al párrafo 5 del artículo 95 de la Ley General de Partido Políticos que establece que “si un partido político nacional pierde su registro por no haber alcanzado el porcentaje mínimo de votación en el último proceso electoral ordinario federal, podrá optar por el registro como partido político local en la o las entidades federativas en cuya elección inmediata anterior hubiere obtenido por lo menos el 3 por ciento de la votación válida emitida y hubiere postulado candidatos propios en al menos la mitad de los municipios y distritos, condición con la cual se le tendrá por cumplido y acreditado el requisito del número mínimo de militantes con que debe contar, establecido en el artículo 10, párrafo 2, inciso c), de esta Ley”.
Con eso, Garrido Cruz y compañía lograron la acreditación del PEST, al cual deberán salvar en este proceso comicial.
Ello porque no pueden celebrar alianzas o coaliciones de ningún tipo, así lo mandata la legislación federal, que establece que “los partidos de nuevo registro no podrán convenir frentes, coaliciones o fusiones con otro partido político antes de la conclusión de la primera elección federal o local inmediata posterior a su registro según corresponda” y el PEST está en esa situación.
Esa realidad ya la advertía el diputado Garrido Cruz, quien, aprovechando su posición al interior del Poder Legislativo, propuso una reforma legal para abrogar, en lo local, esa disposición.
En septiembre del año pasado presentó una iniciativa de reforma legal para salvar a su partido, al proponer que “si un partido político nacional pierde su registro por no haber alcanzado el porcentaje mínimo de votación en el último proceso electoral ordinario federal, pero haya obtenido su registro como partido político local, podrá suscribir la solicitud de registro de convenio de candidatura común en la elección de que se trate”.
Hasta ahora esa enmienda no ha prosperado y dudo que los diputados locales se atrevan a contravenir una disposición federal, aunque en eso de los acuerdos de conveniencia, todo puede pasar.
Aunque los diputados –o sus secretarios técnicos- bien harían en leer las diversas jurisprudencias que en la materia ha emitido el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación en las que ha afirmado que es constitucional establecer que los partidos políticos estatales (como ahora es el caso del PEST) durante su primera elección inmediata posterior a su registro legal están impedidos legalmente para integrarse en una coalición o fusionarse.
Con esta situación legal, Garrido Cruz podría ser candidato a gobernador o buscar quien defienda esa playera; de entrada, sus aspiraciones de contender por la presidencia municipal de Tlaxcala o la reelección como diputado cada vez se le complican más.