Sin Censura / Gabinetazo de lealtades

La gobernadora electa de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros ya tiene listos los nombres de mujeres y hombres que la habrá de acompañar en el arranque de lo que es su sueño alcanzado. Más allá de capacidades, el gabinetazo será de lealtades.
Los nombres de quienes acompañarán a la segunda mujer que gobernará Tlaxcala están a nada de hacerse oficiales, pues para muchos, en especial los de la burbuja lorenista, ya son más que obvios; aunque en algunos casos, puede haber cambios.
Los currículos, especialidades, bagaje, relaciones internas externas, experiencia y más, no serán los principales raseros tomados en cuenta al momento de definir el gabinetazo. A esas exigencias se impone otra, la más importante para Lorena Cuéllar, que son las lealtades, la confianza y el trabajo en la campaña.
Ahora no pesará la filia política y social de los futuros funcionarios; es más, muchos de los que se sentían integrantes de la próxima administración, solo por ser parte de los partidos que formaron la coalición Juntos Haremos Historia en Tlaxcala, se quedarán con las ganas.
Con ese cariz, la inminente gobernadora parece que ya tiene listos los nombres y algunos, serán reciclados. Por ejemplo, en la secretaría de Finanzas podría llegar Juan Manuel Lemus, hombre de todas las confianzas de Cuéllar y quien, en el gobierno de Héctor Ortiz, laboró en esa dependencia.
En la Sefoa regresaría el ex priista Asunción Gutiérrez Rodríguez y también habría el retorno, por la puerta grande, de José Guadalupe Ballesteros Arellano, quien sería nombrado titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Él fue detenido en 2011, acusado de robo, luego de encabezar un movimiento de policías estatales que exigían mejores condiciones laborales, en tanto que el Secoduvi llegaría el empresario Diego Corona Cremean, con varios litigios y denuncias en Puebla.
A ellos se sumarán los nombres de Homero Meneses en la secretaría de Educación Pública; en este caso, se habla de que personal de su confianza ya tuvo acercamientos con las actuales autoridades del ramo. Angélica Domínguez se hará cargo de la secretaría particular y su esposo, será el nuevo titular de logística y Jorge Martínez al Instituto Tlaxcalteca de Cultura; el hacerse un libro a la inminente mandataria, le traerá su premio.
En tanto, en el área de comunicación, a reserva de posibles cambios, es casi un hecho el arribo de Leonel Tlalmis Robles al equipo de la futura gobernadora; algunos lo ven, con la declinación y apoyo del director de un medio digital, en la Coordinación de Información y Relaciones Públicas; mientras que Elia Sánchez, en caso de aceptar –no está muy de acuerdo con quedarse con esa posición- regresaría a la titularidad de la Coracyt.
El gabinetazo empieza a tomar forma y más allá de capacidades, historial y currículos, pesa y pesará la lealtad y el trabajo a la próxima gobernadora.
Al margen
En la futura administración estatal, y en la era del no robar, no mentir y no traicionar, bien haría la futura gobernadora en estudiar y aclarar las dudas que existen sobre quienes podrían ser sus subordinados en esta aventura.
Por ejemplo, aclarar las dudas que existen sobre la carpeta de investigación FGE/CDI/FIR/HUAUCHI/007934/2021, firmada por Verónica López Juárez, agente del Ministerio Público investigador de la primera mesa de trámite de Huauchinango, en la que Diego Corona Cremean está siendo investigado por la Policía Ministerial del estado de Puebla, debido a que habría incurrido en el presunto despojo de terrenos en la región de Huauchinango.
También se debería aclarar el por qué Daniel Gámez Murillo, secretario de Infraestructura del Gobierno de Puebla, presentó demandas ante la Fiscalía General del Estado de Puebla por obras fantasmas en CAPCEE que superan los 175 millones de pesos, del periodo en donde el inminente y futuro titular de la Secoduvi despachó.
Del mismo modo debería ponerse atención en que Diego Corona Cremean es investigado por el gobierno de Morena del estado de Puebla por desvíos de recursos que superan los 430 millones de pesos.
Y de paso, pedir informes en el Congreso de Puebla, pues los diputados ordenaron investigar un presunto desvió de 2 mil 108 millones de pesos detectados a la cuenta pública del organismo constructor de espacios educativos de aquella entidad, en la cual despachó quien podría asumir la Secoduvi en nuestra entidad.