Sin Censura / Farsa o burla; unción de Carro

Una farsa o burla es la que montaron, presenciaron y de la que fueron parte los diputados locales, para legitimar el cumplimiento a la orden de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, de imponer a la ex magistrada Ernestina Carro Roldán como la nueva titular de la Procuraduría General de Justicia del estado. Todo lo realizado en el pleno del Congreso local fue una buena comedia burda que pone nuevamente a Legislativo en la antesala de seguir siendo la oficina de trámite del Ejecutivo en turno.

Ayer, el pleno del Congreso local fue el escenario de un proceso de evaluación, previa designación, de la terna de aspirantes a ocupar el cargo de titular del Ministerio Público del estado, en donde solo se confirmó que la cargada es a favor de la ex operadora política de la hoy mandataria, en los pasados comicios locales.

Lo anterior porque fue un proceso disparejo desde el inicio.

La integración de la terna fue tan dispareja que no había ni punto de comparación entre las sustentantes. Fue como poner a competir a Bill Gates en contra de los dueños de las fotocopias de la esquina de la Iglesia de San José y del cibercafé de las inmediaciones del Palacio Legislativo.

María Antonia Aquino Trujillo y Teresa Ramírez Cortés, quienes completaron la terna junto a Ernestina Carro, solo fueron utilizadas en este proceso; abusaron de ellas, al exhibir su exiguo nivel, alguna, no solo como aspirante, sino como presunta profesional del derecho.

En términos pugilísticos, fue una contienda dedos bultos en contra de un peso gallo.

La culpa también es de ellas, que se prestaron a esta burla, a esta farsa.

Y en ese juego también se prestaron los integrantes de un sínodo, escogido a modo, que no objetó tan pueril proceso.

Norma Estela Pimentel Méndez, Román Lazcano Fernández, y Marco Antonio Muñoz Guzmán, especialistas en derecho, con grados hasta de doctor, se pitorrearon de esta evaluación.

Incluso, uno de ellos, Román Lazcano, se convirtió en porrista de la inminente futura Procuradora, a quien elogió por su currículo, estudios y especialidades. Tanta zalamería aderezó esta farsa.

Aterradas se quedaron activistas cuando escucharon de la futura Procuradora sus posibles estrategias que pondrá en marcha para acabar con delitos como trata de personas, atender la violencia hacia las mujeres, los feminicidos, pues solo fue retórica que evidenció la falta de conocimiento y capacidad al respecto.

Fueron propuestas y respuestas comunes, mismas que se han dado como discurso en más de 25 años y por las cuales, en Tlaxcala no se avanza en el combate a esos flagelos y mucho menos, para contar con una mejor procuración de justicia.

Los dados están echados y parece que no habrá ninguna oposición de los diputados para frenar esta imposición del Ejecutivo.

Con ello, los nuevos legisladores se juegan ya mucho de credibilidad, porque parece que no hay nadie, de entre los 25 congresistas, que alce la voz para evitar que el Poder Legislativo siga siendo visto por el gobernador en turno como una oficina de trámite a sus órdenes, designios y caprichos.