Sin Censura / Descarado

Vaya descaro, tratar de legislar para lograr un beneficio personal y aumentar las millonarias ganancias que ella ha logrado sorprendiendo a ingenuos y espantando con el petate del muerto, sí que es no tener nada de vergüenza y mucho menos de pudor.

Pero fiel a su estilo, no podría ser de otra manera, así es Miguel Ángel Covarrubias Cervantes.

El nuevo millonario, que presume sus viajes al extranjero, ahora perdió la poca credibilidad que le quedaba al tratar de crear una ley para que el Estado financie la entrega de calentadores solares.

Quiere un negocio redondo. Es vox populi que su negocio, a través de la firma Bicentenario, es la venta de esos calentadores, y es la suya, la principal beneficiaria de estas asignaciones en las Comunas.

Pero pensar que la sociedad es tonta y que sus compañeros diputados no se dan cuenta de ello, sí que es un despropósito.

Ayer el muchacho presentó al pleno del Congreso local una iniciativa para crear la Ley de Calentadores Solares Gratuitos para el Estado de Tlaxcala, pues parece que quiere amarrar su negocio particular con cargo al erario.

Su propuesta establece que el titular del Poder Ejecutivo del estado deberá incluir en el Presupuesto de Egresos correspondiente, el monto que garantice la operación del programa de calentadores solares gratuitos por municipio, dando preferencia a las zonas de atención prioritaria y a las personas en condición de pobreza, marginación o en situación de vulnerabilidad.

Pare ello, el Poder Legislativo, del cual forma parte, deberá aprobar en el Presupuesto de Egresos correspondiente, la asignación de recursos suficientes para hacer efectivo el programa conforme lo dispone su propuesta.

De paso, pretende obligar al Ejecutivo que defina una partida para el Programa de Calentadores Solares Gratuitos en el Presupuesto de Egresos para el Ejercicio Fiscal 2020.

Sin embargo, al diputado se le olvidó explicar que uno de sus principales negocios es precisamente la venta de calentadores sociales y por ello, en la asignación de los recursos de los fondos para el campo e infraestructura priorizó la entrega de este tipo de apoyos.

Muestra de ello es que desde que fue alcalde, al igual que su madre Maribel Cervantes, en Texóloc, han priorizado el gasto en calentadores solares; más de 3 millones de pesos en el pasado ejercicio fiscal. La empresa beneficiaria sería Bicentenario.

Además, el legislador olvida que tiene prohibido sacar raja política ni ganancias de su quehacer parlamentario.

De acuerdo con la Ley Orgánica del Poder Legislativo, los diputados están obligados a abstenerse de intervenir en los asuntos en los que tengan algún interés personal, o que interesen a su cónyuge, concubina o concubinario, o a sus parientes consanguíneos en línea recta sin limitación de grados y a los colaterales dentro del cuarto grado o de sociedades de las que formen parte o de las que hayan formado parte.

Es decir, no pude legislar o tratar de crear una ley para sacar beneficios personales.
Pero el descaro no llega solo, los diputados, sus compañeros, son copartícipes de esto porque a varios ya los “ha salpicado” de los dividendos de su negocio, de ahí que hayan priorizado en la distribución de los más de 400 millones de los fondos a algunas millonarias partidas para la adquisición de calentadores solares.

El descaro los salpica.

Al margen

En manos de quién está nuestra seguridad. La respuesta causa estupor cuando conocemos que hay policías que están a cargo de presuntos delincuentes, como en el caso de la corporación en Tetla.

Ayer corrió como pólvora la información de la Fiscalía General de la República que da cuenta sobre la detención del director de Seguridad Pública municipal de Tetla, Mario Sergio N., quien es acusado presuntamente del delito de homicidio simple intencional.

Extraoficialmente, se sabe que el hoy detenido, presuntamente estuvo implicado en ese homicidio en el año 2011, cuando se desempeñaba como Policía Federal.

El señor, ahora detenido, desfiló por varios municipios de Tlaxcala como jefe policiaco, pese a que la imputación en su contra es grave.

¿Y los controles de confianza? Todos somos corresponsables de la inseguridad y los alcaldes rebasados por el crimen la tienen más cuando no saben ni se interesan por conocer los antecedentes de las personas que nombran al frente de sus corporaciones.