Sin Censura / Coordinación=Seguridad

La coordinación efectiva entre los tres niveles de gobierno y mejorar las condiciones tanto salariales, contractuales y equipamiento son herramientas para cerrar el paso a la delincuencia, esa que ha crecido en el país y de la cual Tlaxcala no puede sustraerse.

Si bien en la entidad han ocurrido hechos que antes no pasaban, y su incidencia es, por desgracia, más común, estamos en mejores condiciones no solo si nos medimos con entidades similares a Tlaxcala, sino con aquellas que están a nuestro alrededor.

Eso queda evidenciado con el reporte denominado situación de eventos delictivos y policías por Entidad Federativa durante la presente administración, que elaboró el gobierno de la República, da cuenta de ello.

De acuerdo con esos datos, al 16 de julio pasado, Tlaxcala, con una población de 1 millón 271 mil 847 personas, se cometieron, de diciembre de 2018 a la citada fecha, mil 742 delitos.

Sin embargo, para hacer una comparación, entidades con menor o similar población, tuvieron mayores índices delictivos.

Están los casos de Colima que tiene una población de 711 mil, pero registró en dicho periodo 4 mil 208 delitos, mientras que Baja California Sur, que tiene 712 mil pobladores, tuvo un registro de 4 mil 882 flagelos y Aguascalientes, con 28 mil ciudadanos más que Tlaxcala, tuvo una incidencia delictiva equivalente a seis veces más comparadas con esta entidad, porque en dicho lapso computaron 7 mil 89 actos delincuenciales.

Y ahora, si la comparación se hace con entidades colindantes a Tlaxcala, los datos son superiores. Puebla, tuvo registro de 19 mil 101 delitos, Hidalgo con 8 mil 529, y el estado de México con 69 mil 728. En los tres casos, tienen una incidencia delictiva que va de los 298 y hasta los 431 delitos por cada 100 mil habitantes, cuando Tlaxcala su índice es de 137 por cada 100 mil.

Insistir, los números son exactos, aunque cada quien los pude interpretar y acomodar a su interés. El eterno vaso medio lleno o medio vacío.

Pero tampoco se trata de echar loas y campanas al vuelo; nuestras autoridades, de los tres niveles de gobierno deben cerrar el paso a la delincuencia pero con hechos y coordinación.
Por ello es de celebrarse la disposición e inversión que el gobernador Marco Mena realiza a favor de los elementos de las diversas corporaciones de seguridad y procuración de justicia.

La promesa, inscrita en el Plan Estatal de Desarrollo, ya llegó. Pero es tal el déficit, que falta más.

La víspera, el mandatario anunció el incremento salarial y su compromiso por mejorar la infraestructura de las corporaciones, porque “queremos seguir siendo uno de los estados con menor índice de delincuencia en el país, es un tarea que compete a las instituciones estatales pero que no puede lograrse sino tenemos un trabajo coordinado con las instituciones del estado mexicano, con las instituciones del Gobierno Federal”.

Además, pese a los que algunos digan, creo que también es acertada la visión y el freno que trata de dar el mandatario a aquellos que han caído en la tentación de maximizar algunos hechos a fin de cambiar la percepción que existe en torno a Tlaxcala en esta materia. A ellos les dijo que no se debe politizar el tema de seguridad; “necesitamos abordarlo del modo más objetivo y con la mayor seriedad en el análisis, y en el despliegue de acciones, no vamos a entrar y no debemos a entrar a discusiones de carácter político entorno a un tema tan delicado para la ciudadanía, para el estado y para México, así vamos a continuar brindando información certera, clara, verificable, comparable para que sepamos cómo vamos avanzar”.

Todo esto debe abonar a cerrar el paso a la delincuencia; a nadie le conviene un Tlaxcala inseguro, por más leña política y ganancia que esto les pudiera significar.

Al margen

Agradecer a mis directivos y lectores. Hacemos una pausa en este camino. El pensamiento en voz alta se calla, pero solo por unos días; volveremos. Gracias infinitas