EL MIEDO NO ANDA EN BURRO

El inminente avance en las preferencias electorales de Anabell Avalos Zempoalteca ya puso nerviosa a Lorena Cuéllar y a su equipo.

A través de personeros, la ex delegada del bienestar busca enlodar las muestras de apoyo que la abanderada de la coalición Unidos por Tlaxcala está cosechando.

Morena y sus aliados demuestran su intolerancia y temor ante el crecimiento de la ex alcaldesa capitalina. Es inevitable.

Su sello característico es denigrar y denostar trabajo, trayectoria y oficio político, ante su incapacidad de proponer y resolver.

La 4T se vale de la polarización social, de generar una cultura de odio, para mostrarse como los “buenos” de una película que ellos mismos manipulan con su incongruencia.

Basta con ver lo que pasa en el país para no desear que sean gobierno en Tlaxcala: hay desempleo, estancamiento económico, inseguridad pública, e incertidumbre social.

¿Quién no recuerda que, a pesar de la pandemia, el gobierno federal realizó diversos actos públicos y políticos, que expusieron a los beneficiarios y a la militancia morenista?

¿Ya se les olvidó tan rápido?

¿Acaso no hubo actos masivos para la entrega de apoyos a adultos mayores, jóvenes becarios y mujeres jefas de familia?

¿Ya se les olvidó tan rápido?

¿No fueron ellos los que atentaron contra la vida y la salud de las personas en Tlaxcala y otros estados del país, al no disponer de medidas sanitarias mínimas?

¿Ya se les olvidó tan rápido?

El miedo no anda en burro, señoras y señores.

Hay desbandada de grupos internos de Morena, que rechazan la postulación de Lorena Cuéllar como candidata a la gubernatura, porque incumple acuerdos, porque es una advenediza de la política, porque busca el poder para beneficio personal.
“Que la compre quien no la conoce”, dicen ya sus ex aliados, que se han adherido al proyecto aliancista de Anabell Ávalos, por una sencilla razón: es la opción que promete estabilidad política, social y económica a los tlaxcaltecas.

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