En México se registraron 8 mil 876 embarazos en niñas entre 10 y 14 años en 2020

La Secretaría de Gobernación, a través de la Secretaría Ejecutiva del Sistema para la Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) y la Secretaría General del Consejo Nacional de Población (CONAPO) de manera conjunta con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) llevaron a cabo el conversatorio “Niñas, no madres: proteger los derechos de las niñas y adolescentes en México”.

A nivel mundial, se estima que ocurren alrededor de 2 millones de embarazos cada año en niñas menores de 15 años.

Teniendo esta problemática en cuenta, se organizó el conversatorio, como un llamado a redoblar esfuerzos para garantizar los derechos humanos de niñas y adolescentes para evitar un embarazo y para asegurar la restitución de los derechos de las adolescentes y niñas que están embarazadas y las que ya se han convertido en madres.

El evento se llevó a cabo en el marco del Día Internacional de la Niña, el cual se celebró el pasado 11 de octubre.

Dando inicio al evento, la Secretaria General del CONAPO, la Maestra Gabriela Rodríguez Ramírez, mencionó que en 2020 en México se registraron 8 mil 876 embarazos en niñas entre 10 y 14 años, la violencia sexual no solo se da en el entorno rural y está relacionada con la falta de oportunidades y la desintegración de las familias.

Es urgente redoblar esfuerzos para garantizar los derechos humanos de niñas y adolescentes para evitar un embarazo, y restituir los derechos de quienes están embarazadas o quienes ya son madres.

Agregó que las entidades donde ocurre con mayor frecuencia son Chiapas, Guerrero, Tabasco y Coahuila, por eso resulta indispensable que se implemente la Ruta de atención a las Niñas y Adolescentes Madres y/o Embarazadas menores de 15 años (Ruta NAME), para poder restituir todos y cada uno de sus derechos vulnerados.

Durante el conversatorio, la Oficial Nacional de Salud Sexual y Reproductiva del UNFPA, la Señora Gabriela Rivera, mencionó que aproximadamente el 2% de las mujeres en edad reproductiva en América Latina y El Caribe reportaron haber tenido su primer parto antes de los 15 años, ésta es la única región en el mundo en la cual aumentaron los embarazos en este grupo de edad.

Todos los años hay 10 mil embarazos de niñas menores de 15 años en México, revela UNFPA

Asimismo, hizo la invitación a todas las personas a consultar la Guía para la implementación de la Ruta NAME en el sitio del UNFPA y descargarla, para conocer e impulsar esta Ruta: https://bit.ly/2YHKBwi.

La Ruta NAME busca que las dependencias de la Administración Pública Estatal y/o Municipal, en coordinación con la sociedad civil identifiquen, atiendan y protejan de manera integral -hasta la restitución de sus derechos- a las niñas y adolescentes madres y/o embarazadas menores de 15 años y a sus hijas e hijos, que sean detectadas/os en los diferentes espacios en los que interactúan: de salud, escolar, familiar, de procuración de justicia, deportivos y de convivencia comunitaria, entre otros.

La ruta NAME indica los pasos para que las autoridades garanticen el acceso a los servicios de salud, educación y justicia de las niñas madres y sus hijos.

En su turno, la encargada del Despacho de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), Constanza Tort San Román, presentó la “Ruta para la atención y protección integral de niñas y adolescentes madres y/o embarazadas menores de 15 años y sus hijas e hijos” (Ruta NAME).

Ésta integra los pasos que deben seguir autoridades estatales y municipales para que niñas y adolescentes embarazadas o que ya son madres tengan garantizado el acceso a los servicios de salud, educación y justicia. Asimismo, para que sus hijas e hijos tengan acceso a servicios mínimos durante los primeros 5 años de vida, como son: vacunación, alimentación, acta de nacimiento, etc.

Tort San Román explicó que al identificar a una niña o adolescente madre en espacios como escuelas, centros de salud, espacios deportivos y casas de cultura, entre otros, se debe generar una alerta institucional y canalizar a la niña de inmediato a los servicios de salud.

También es necesario asegurar que la Procuraduría estatal de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes otorgue atención psicológica, acompañamiento jurídico y elabore el plan de restitución de derechos para que estén seguras, permanezcan en la escuela y tengan acceso a la justicia.