¿La relación México-EU mejorará con Biden en la Casa Blanca?

Foto: Facebook oficla Joe Biden

(Expansión).- Si el demócrata Joe Biden gana las elecciones para la presidencia de Estados Unidos, el gobierno de México enfrentará los siguientes 4 años a un presidente que cuida más las formas para negociar y lograr sus objetivos, pero estos no se diferenciarán mucho de la agenda del actual presidente Donald Trump, señalaron especialistas consultados por Expansión.

Un discurso y política proteccionista para generar y mantener empleos, pequeñas y medianas empresas; el regreso de fábricas a territorio estadounidense; seguridad y migración serán los temas que dominen en la relación. Mientras que con un Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (TMEC) que obedeció, en su última etapa de negociación, a exigencias de los demócratas, los temas de derechos laborales y medio ambiente tomarán mayor peso en la relación comercial bilateral.

Hasta el momento, las encuestas que miden la preferencia electoral, le dan la ventaja a Biden. Si todo se mantiene sin cambios, la Casa Blanca tendrá como inquilino al que fuera vicepresidente durante la gestión de Barack Obama.

“No hay posibilidad de ver un tuit de Biden diciendo la mitad de las barbaridades que decía Trump de México. Eso no es menor, porque una comunicación del presidente de EU tiene un peso específico muy grande, te puede tumbar el peso. Entonces sí es muy significativo”, comenta Juan Carlos Baker, ex subsecretario de Comercio y negociador por México en el T-MEC, y académico de la Universidad Panamericana (UP).

Se espera un cambio en temas relacionados con el talón de Aquiles de México: migración y narcotráfico, además de seguridad, crimen organizado y, un tema que ha impulsado el Partido Demócrata: medio ambiente. Una mejora, coinciden los analistas, es que Biden, a diferencia de Trump, volvería a tratar cada tema en un canal por separado, como se hacía hasta antes de 2016.

“Tampoco significa que vamos a estar en una luna de miel. Lo que va a cambiar no es el fondo, pero sí la forma”, considera Aribel Contreras, coordinadora del programa de Negocios Internacionales de la Universidad Iberoamericana (Ibero)

“El hecho de que cambien esos temas, de que el matiz de la relación bilateral sea diferente, no quiere decir que sea mejor”, agrega Baker Pineda.

En lo que respecta a la parte económico-empresarial, Joe Biden ha manejado un discurso en el sentido de proteger al empleo y las empresas en Estados Unidos.

“Biden está impulsando un fuerte nacionalismo en torno a la pequeña y mediana empresa, así como el mercado interno. Además, “vamos a encontrar que los grupos agrícolas de florida, por ejemplo, o de California van a presionar para que se establezcan los aranceles comprometidos en el T-MEC”, apunta Ignacio Martínez UNAM, coordinador del Laboratorio de Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM.

“Aquí es importante destacar que tanto Biden va a adoptar medidas distintas contra México a lo que ha impulsado Trump. Lo que sí es que la historia de la relación comercial entre México y Estados Unidos es que nuestro país tiene un saldo negativo en materia comercial cuando hay un gobierno demócrata, por ejemplo”, agrega Martínez del LACEN.

Motores para vehículos, gasolinas, gas natural y maíz amarillo son los principales productos que México importa de Estados Unidos; los que más exporta son vehículos ligeros, camiones y tractores, autopartes y pantallas planas.

Durante la última parte de la negociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), los demócratas insistieron en materia laboral con temas como democracia sindical, mejores salarios, prohibir el trabajo infantil, por lo que, aunque brinda certeza al país, el nuevo tratado comercial será utilizado para presionar a México.

Algo que, a decir de Aribel Contreras y Juan Carlos Baker, puede ser una piedra en el zapato es la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a Donald Trump el 7 de julio.

Prioridades

Aunque México es un tema prioritario para Estados Unidos, también lo son China, Rusia, la OTAN y la Organización Mundial de Comercio, por citar algunos ejemplos.

“En algún momento dado el reto para la Casa Blanca de Biden, para el departamento de Estado o de Comercio va a ser definir las prioridades y ver dónde encaja México”, señala Juan Carlos Baker.

“La relación puede cambiar bajo Biden, podría haber un tono más amigable. Podría haber trabajo en intereses conjuntos que pudieran tenerse fuera de Norteamérica, pero no hay que caer en el error que Biden nos va a tratar bien”, insiste el académico de la UP.

“Con Biden pudiera existir un poco más de apertura en el tema de la relación con China, no porque el conflicto acabe, pero sí veo que pudiera haber una despresurización de esta confrontación tan ríspida y, como consecuencia pudiera calmar los mercados bursátiles, el intercambio comercial a nivel global”, dice Aribel Contreras de la Ibero.

Se ha mencionado la posibilidad de que Estados Unidos regrese al Acuerdo Transpacífico (TPP11) si Biden llega a la Casa Blanca.

“Si eso fuera así, sería una gran noticia aunque tendríamos que ver la letra fina del T-MEC que debe incorporarse al Transpacífico. No tendría sentido para México que EU regrese al acuerdo y que Vietnam o Malasia tengan compromisos laborales menos estrictos de los que tiene México en el T-MEC, por ejemplo”, sostiene Baker de la UP.

Migración

Pese a que no se espera una relación ríspida ni de confrontación con Biden en la Casa Blanca, tampoco se ve en el horizonte un cambio de 180 grados en la agenda. “no van a permitir que todas las caravanas migrantes lleguen a Estados Unidos”, por ejemplo, apuntó Aribel Contreras.

De diciembre de 2018 a noviembre de 2019 la cifra de deportados fue de 207,741 mexicanos. Mientras que en el primer trimestre de este año fueron 57,475, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Migración.