El impacto de los mexicanos en el CERN

El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) extendió por cinco años más el convenio de colaboración con la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), donde actualmente 39 científicos mexicanos estudian el origen del universo y algunos de los misterios que aún guarda.

Julia Tagüeña, directora adjunta de Desarrollo Científico y Tecnológico del Conacyt, subrayó que desde hace 20 años el Conacyt tiene un convenio de colaboración con dicha institución europea en la que han trabajado cientos de científicos mexicanos.

Resaltó que a lo largo de las dos décadas en que han colaborado los mexicanos, se ha formado una gran cantidad de físicos, ingenieros y técnicos especializados que actualmente contribuyen a resolver problemas nacionales.

Arturo Borja, director de Cooperación Internacional del Conacyt, calificó como muy fructífera la relación entre el CERN y la comunidad nacional, ya que ha permitido al país participar en el experimento más grande e importante de física de partículas.

Asimismo, reiteró que el hecho de que México tenga presencia y una participación muy activa en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés), del CERN, contribuyó a que el país dejara su impronta en uno de los hallazgos más importantes de los últimos años, el bosón de Higgs, popularmente conocido como la “partícula de Dios”, la cual es responsable de dar masa a la materia que conforma todo lo que nos rodea.

De México para el CERN

Durante su participación, Gerardo Herrera, profesor e investigador del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) y quien colabora en el experimento A Large Ion Collider Experiment (ALICE), del LHC, mencionó que desde hace 24 años un grupo de científicos mexicanos colabora en el CERN y desde hace 20 años lo hace con el apoyo del Conacyt, lo que ha permitido a México dejar huella en el CERN.

“En el experimento ALICE se encuentra la participación mexicana más grande en términos de número de científicos involucrados. Actualmente ALICE cuenta con tres dispositivos que fueron diseñados, desarrollados e instalados por el grupo mexicano”.

Resaltó que uno de estos tres detectores, V0, tiene una gran relevancia para el experimento, ya que se encarga de determinar si las colisiones o interacciones entre las partículas acontecen en el lugar adecuado.

Subrayó que además de estos tres detectores, la comunidad mexicana ha dejado una impronta muy importante en dicho experimento toda vez que ha impulsado un grupo de investigación de física difractiva.

Fuente: Conacyt