Cinco formas en que la NASA ayuda a la conservación de los tiburones

Foto: Un tiburón ballena de piel moteada nadando en el océano. Créditos: Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA con imágenes de Alexpunker a través de Motion Array y Tom Cook. NASA

Mientras que los científicos de nuestras instituciones asociadas se centran directamente en la conservación de los tiburones, los satélites de observación de la Tierra de la NASA recopilan información clave sobre el hábitat de estos animales: el océano. Los satélites de la NASA miden la altura del océano, rastrean las corrientes, monitorean los hábitats marinos y los eventos de calidad del agua como la proliferación de algas nocivas. Nuestros conjuntos de datos de largo plazo también nos ayudan a comprender cómo el cambio climático está afectando el océano y la vida marina. La NASA comparte datos del océano con grupos conservacionistas, investigadores y socios como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés).

1. Los satélites de la NASA ayudan a rastrear el movimiento de los animales marinos

Los datos satelitales de la NASA combinados con las mediciones de campo ayudan a los científicos a construir una imagen más clara de las rutas de viaje de los tiburones y otros animales marinos. En 2019, el satélite de exploración de nubes y aerosoles en el infrarrojo y mediante Lidar (CALIPSO, por sus siglas en inglés), una iniciativa conjunta entre la NASA y la agencia espacial francesa (Centre National D’Etudes Spatiales o CNES), observó una migración animal masiva que tiene lugar en nuestro planeta. En este caso, animales marinos como peces, krill y calamares suben a diario desde las profundidades del océano hasta la superficie para darse un festín con plantas microscópicas llamadas fitoplancton, así como zooplancton más pequeño y otros animales.

Estudios como este brindan información sobre el suministro de alimentos disponible para los tiburones y sobre cómo los cambios en los ecosistemas podrían afectar la salud de los tiburones y otros animales marinos grandes. Conocer la ubicación de estos animales mediante el uso de datos satelitales de la NASA y observaciones de campo también ayuda a las prácticas de pesca sostenibles y reduce la captura incidental.

2. La NASA estudia la productividad de los océanos de la Tierra

Desde el espacio, desde barcos y a través de vehículos submarinos autónomos, la campaña Procesos de exportación en el océano desde la teledetección (EXPORTS, por sus siglas en inglés) de la NASA está estudiando la bomba biológica del océano, el proceso mediante el cual el carbono de la atmósfera y la superficie del océano se secuestra a las profundidades del océano. Este proceso comienza en la superficie, donde el fitoplancton extrae carbono de la atmósfera a través de la fotosíntesis. Esto da inicio a la red trófica marina porque el fitoplancton convierte el carbono atmosférico en alimento cuando pequeños animales llamados zooplancton los comen. Estos, a su vez, son devorados por peces que son alimento de otros peces y grandes animales marinos, incluidos los tiburones. Cuando los peces y los animales marinos mueren, pueden transportar el carbono almacenado en sus cuerpos al fondo del océano.

3. Un algoritmo de mapeo de estrellas del Hubble rastrea a los tiburones ballena

En 1986, un investigador de la Universidad de Princeton desarrolló un algoritmo para mapear las estrellas y galaxias capturadas por el telescopio Hubble de la NASA. Ahora, ese algoritmo se ha adaptado para reconocer los patrones en forma de estrella en los tiburones ballena de piel moteada. Esto permite que el algoritmo identifique tiburones ballena individualmente, lo que ayuda a los científicos a monitorear estos tiburones raros de 12 metros (40 pies) de largo como parte de la biblioteca de identificación fotográfica de tiburones ballena de ECOCEAN, una organización sin fines de lucro australiana.

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4. La NASA mide los cambios en el aumento del nivel del mar y los patrones climáticos

La NASA ha estado midiendo la altura del océano durante casi 30 años, comenzando con la misión satelital TOPEX / Poseidon entre 1992 y 2006 y continuando con las misiones Jason-1, OSTM / Jason-2, Jason-3 y Sentinel-6 Michael Freilich. Estos satélites pueden detectar cambios en la altura del océano de hasta 2,5 centímetros (una pulgada), por lo que proporcionan medidas extremadamente precisas del nivel del mar. Esta información es crucial para comprender la gravedad de las tormentas, el aumento del nivel del mar y los patrones climáticos como La Niña, El Niño y la Oscilación Decadal del Pacífico, que afectan a los animales marinos. Los datos de la altura de la superficie del mar también son útiles para limpiar los derrames de petróleo marino, gestionar la pesca de forma sostenible, orientar barcos y comprender el comportamiento de los animales marinos como los leones marinos estelares y las ballenas. Además, las mediciones del nivel del mar se utilizan para conocer las corrientes de la superficie del océano y los remolinos que agitan y mezclan continuamente el agua, cambiando su biogeoquímica e impactando así el comportamiento y los patrones de migración de los tiburones.

5. La NASA está desarrollando nuevas misiones para estudiar los océanos de la Tierra

La NASA tiene planeadas tres nuevas misiones para estudiar el océano. Programada para su lanzamiento en 2022, la misión Superficie, Agua y Topografía Marina (SWOT, por sus siglas en inglés) medirá las corrientes oceánicas a pequeña escala y los remolinos para comprender mejor la mezcla y el transporte de agua y nutrientes, así como la dispersión de la contaminación en el océano. El seguimiento de los remolinos marinos es importante para predecir los patrones migratorios de la megafauna, incluidos los tiburones. SWOT es desarrollado conjuntamente por la NASA y el CNES con contribuciones de la Agencia Espacial Canadiense (CSA) y la Agencia Espacial del Reino Unido.

La misión Plancton, Aerosol, Nubes, Ecosistemas marinos (PACE, por sus siglas en inglés) utilizará la tecnología de “color del océano” de próxima generación para aprender más sobre el fitoplancton que vive en la parte superior del océano. Además de ser la base de la red alimentaria marina, el fitoplancton juega un papel similar al de las plantas terrestres al absorber dióxido de carbono y producir oxígeno.

El instrumento de Radiómetro de monitoreo e imágenes litorales geosincrónicas (GLIMR, por sus siglas en inglés) proporcionará observaciones únicas de la biología, química y ecología del océano en el Golfo de México, partes de la costa sureste de los Estados Unidos y la desembocadura del río Amazonas donde ingresa al océano Atlántico. En el futuro, el próximo Observatorio del Sistema Terrestre de la NASA utilizará técnicas nuevas e innovadoras para estudiar todas las facetas de nuestro planeta, incluido más del 70% de la superficie de la Tierra cubierta por océanos.